Os presento a mi nuevo compañero de piso; se llama Big Mini y es de la marca alemana Blackriver Ramps, toda una referencia en el mundillo del fingerboard. De momento nos llevamos bastante bien y pasamos buenos ratos juntos, así que espero tenerlo aquí durante muchos años. Os dejo algunas fotillos más.
abril, 2010
El viejo Rally de la Muerte

Uno de los videojuegos de mi infancia que más recuerdo es el Death Rally, un juego de carreras lanzado en 1996, que tenía la peculiaridad de permitir ametrallar y minar los vehículos de tus adversarios; sólo hay que leer el nombre para hacerse una idea. Lo conocí gracias a mi hermano César, que fue quien lo instaló en nuestro PC por aquel entonces y quien me enseñó las estrategias para librarme de los malditos oponentes
. A día de hoy, todavía continúa instalado en el ordenador de la casa de Esmelle (un Pentium a 90MHz con MS-DOS, que precisamente fue mi primer PC), por lo que durante los veranos todavía disfrutamos de divertidas carreras a vida o muerte en circuitos como Suburbia o Hell Mountain.

La semana pasada me entró la vena retro-nostálgica, y buscando en Google acerca de Death Rally me enteré de que hace unos meses, en Octubre de 2009, Remedy re-lanzó Death Rally de forma gratuita, funcionando así bajo Windows XP, Vista y Windows 7. Por lo tanto podremos seguir jugando en invierno, yeah! De todas formas, si hay por ahí algún amante de lo clásico con DOS o Windows 3.11, también tenéis disponible la versión original para esos sistemas operativos.
Animáos a descargarlo y echad unas partidas, os aseguro que engancha, ¡pero no olvidéis el casco y el chaleco antibalas!
Una década de Riazor
Hoy se cumplen 10 años del primer partido que vi en el Estadio Municipal de Riazor, y aunque mi memoria no suele ser demasiado buena, recuerdo aquella noche perfectamente. Aquel sábado 8 de Abril del año 2000, y con las entradas compradas con mucha antelación, mi padre me llevó al partido que enfrentaba al Dépor y a un Atlético de Madrid que atravesaba serios problemas (de hecho unas semanas después se consumó su descenso a Segunda). Por el contrario, el Deportivo estaba en unos de sus mejores momentos, y como consecuencia, un mes y 11 días después ganó la primera y única Liga de su historia.
Al entrar en el estadio, mientras íbamos por el pasillo de tribuna buscando el vomitorio correspondiente a nustros asientos, veía partes del terreno de juego entre las columnas, y la imagen que tengo grabada en la cabeza es la de Jacques Songo’o calentando frente a su portería. No me lo podía creer, ¡Estaba viendo a uno de mis mayores ídolos y no era por la tele!
. A pesar de estar en tribuna, me impresionaba de sobremanera el volumen de los cánticos y el colorido del estadio, principalmente las banderas de los Blues; definitivamente el fútbol por la tele no tenía nada que ver con aquello. Sólo con estar viviendo esa fiesta del fútbol, el resultado del partido era lo de menos, pero por si fuera poco el Dépor ganó 4-1, con un gol del “Turu” Flores y un hat-trick del gran Roy Makaay. Curiosamente en aquel partido también vi por primera vez a Juan Carlos Valerón, pero vestido de rojiblanco en su última temporada como jugador del Atlético de Madrid. Aún así, fue el que más ocasiones de peligro creó por parte de los visitantes. Tras el partido, y más contento que cualquier otro terrestre, volví a Ferrol con mis padres y guardé la entrada en la cutre-caja-fuerte de mi habitación, donde todavía sigue a día de hoy.
Me gustaría dejar aquí un vídeo de ese partido, pero lo único que he podido encontrar son los artículos de prensa del día siguiente en El País y en ABC, que por supuesto se centraban más en la dabacle del Atlético que en la victoria coruñesa. Para compensar pondré un vídeo de la última jornada de esa misma temporada 99/2000, el día en el que el Deportivo fue el mejor club de España.






















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