Los últimos días los he pasado en Esmelle dándole reposo a mi tobillo derecho. Allí no hay demasiadas cosas que hacer dentro de casa, pero eso sí, está mi primer PC propio (heredado de mi hermano), un Pentium a 90MHz. Normalmente lo utilizo sólo para jugar al mítico Death Rally, pero estos días me ha dado por investigar qué juegos y programas tenía instalados. Así fue como, tras miles de años, volví a descubrir Windows 3.0, ¡todo un tesoro!













¿cómo que no hay nada que hacer en Esmelle? ¡Mueve el culo y ve a ayudar a ayudar a contruir el palacio de las perras!
Jajaja, cómo suena eso… xD