Erasmus

20 may 2012

Derbi en Vigo y último tramo Erasmus

3 comentarios Erasmus, Fútbol, Personal

¿Dónde nos habíamos quedado? Ah, sí, escribí el último post sobre mi Erasmus durante el descanso de Semana Santa. Pues bien, el fin de semana siguiente tuvo lugar el segundo derbi de la temporada, y al igual que en el primero, Miguel y yo no nos lo queríamos perder a pesar de estar de Erasmus, así que hasta allí fuimos junto con la Peña Rebumbio. El hecho de estar primeros y segundos en la clasificación, sumado a la dificultad para conseguir entradas y que para nosotros se trataba del primer derbi que vivíamos en la ciudad rival, hizo que viviésemos los días previos con muchas ganas y expectación.

Al final llegó el gran día y el consecuente madrugón, dado que el partido era a las 12 de la mañana (gracias LFP). Fuimos a Vigo en coches particulares, aparcamos en un parking público y nos dirigimos a Lonaidos Balaidos con tiempo de sobra. Vivimos algún que otro momento de tensión cuando nos vimos envueltos en una carga policial contra los ultras del Celta, que estaban tirando botellas de cerveza contra la Policía y contra su propia afición (WTF?). La buena noticia es que éstos fueron los únicos incidentes que hubo a lo largo de todo el día. En pocos minutos llegamos a la zona de la afición deportivista y aquello ya era como estar en casa, ambientazo con más de 4.000 hinchas blanquiazules en el estadio del eterno rival.

El partido no pudo ser más emocionante. El Deportivo se adelantó en los primeros minutos por medio de Riki, y llegó a ponerse con un 0-2 a su favor. Sin embargo, los vigueses lograron el empate hacia el final del partido, y ya en el tiempo de descuento Borja nos daba la victoria final con el 2-3 final. Apoteósico en el campo e indescriptible en la grada. Sin duda, un partido para recordar.

Al día siguiente del partido volé de vuelta hasta Göteborg para enfilar los últimos meses de Erasmus. Este tramo final está siendo bastante más relajado que los anteriores en cuanto a fiestas. Lo más destacable hasta el momento ha sido la visita de mi amigo Pablo y la última FestU, que fue la más grande de todas, incluyendo piscina, castillos hinchables y toro mecánico.

Pero eso no es todo; el mismo día de la FestU se celebró el Cortège, un desfile de carrozas por toda la ciudad a cargo de los alumnos de Chalmers. El Cortège se celebra desde 1909 y cada año reúne a cientos de miles de personas entorno a las principales calles de Göteborg (más de 250.000 en la edición de este año). Las carrozas se construyen desde semanas antes en un recinto acotado dentro del aparcamiento de la universidad, y durante ese tiempo los participantes tienen cerveza ilimitada gratis. Los miembros del Cortège llevan además unas batas blancas que les identifican como tal, por lo que durante las semanas previas al gran día, el campus y las clases están llenas de batas de laboratorio con el logo del Cortège a la espalda. Los artilugios que construyen son de todo tipo, desde arañas a vapor hasta carrozas satíricas, pasando por retretes motorizados o kayaks con ruedas.

Hace poco más de una semana pasé por Londres para hacerles una visita relámpago a mi hermano y su mujer. Fueron simplemente unas cuantas horas, pero suficientes como para hacer un plan envidiable: visitar el Mercedes Benz World, un enorme museo sobre mi marca favorita de coches, situado junto al antiguo circuito de Brooklands. Allí pudimos ver grandes joyas del automovilismo, tanto antiguas (Mercedes-Benz 300 SL) como modernas (Mercedes-Benz C 63 AMG Coupé Black SeriesSLR McLaren o SLS AMG). Pero sin duda, el coche que más me impresionó fue el monstruoso Mercedes-Benz CLK GTR Roadster y sus 720cv de potencia.

Durante ese día en UK recogí también mi última compra tecnológica, un iPad que le encargué a mi hermano aprovechando un viaje a Nueva York (casi 100€ de ahorro respecto a España). La verdad es que me está resultando muy cómodo y útil, tanto para navegar por internet como para leer apuntes en PDF, además claro está de utilizarlo para jugar e incluso para pinchar.

Por último, y continuando con mi trayectoria ascendente en apariciones mediáticas (:P), La Opinión de A Coruña me ha incluido en un reportaje sobre el 25 aniversario del programa Erasmus, aunque tan sólo aparecen un par de frases y una foto, tanto en la edición impresa como en la online.

Mi Erasmus ya está llegando a su fin, tan sólo resta la última semana de exámenes y unos días extra que utilizaré para hacer las maletas de vuelta y, tristemente, acudir a despedidas sociales. Todavía no tengo muy claro cómo volveré a España, pero todo apunta a que Roi y yo haremos un viaje descendiendo por Europa y realizando varias escalas para conocer sitios nuevos y visitar a algunos amigos. Un Erasmus como éste necesita una despedida a la altura :)

13 abr 2012

Göteborg, Vol. VII

2 comentarios Erasmus, Música, Personal

Hace ya demasiado que no actualizo el blog narrando mis experiencias nórdicas, y es que cuantas más historias que contar se acumulan, más pereza me da escribir. Sin embargo he de hacer el esfuerzo, tanto por manteneros informados a vosotros como por continuar este resumen digital de mi Erasmus que siempre guardaré de recuerdo.

El siguiente viaje destacable tras la aventura de Laponia fue nuestra visita relámpago a Oslo. Digo relámpago porque, desde que salimos de Göteborg a las 2 de la madrugada hasta que regresamos, pasaron exactamente 25 horas. El motivo de esta extraña combinación de horarios se debe a que utilizamos una oferta de una compañía de autobuses gracias a la cual el viaje nos costó 1,50€. No, no me he equivocado con la cifra.

Nada más llegar a las 6 de la mañana, y mientras todavía estaba amaneciendo, visitamos uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad, la Ópera de Oslo, que con su forma futurista emerge desde el mar. A continuación visitamos el Puerto y el Ayuntamiento de Oslo. Cada 10 de diciembre, este edificio brutalista es escenario de la entrega del Premio Nobel de la Paz, el único Nobel entregado fuera de Suecia. Las siguientes paradas de nuestra visita fueron el Palacio Real, que nos pareció demasiado “sobrio” para ser un palacio, y el Parque Frogner, donde paramos para descansar y comer. Nuestra comida consistía en bocadillos que habíamos llevado desde Göteborg, ya que pretendíamos que nuestra visita a Oslo, oficialmente la ciudad más cara del mundo, fuese lo más económica posible.

Después de comer decidimos visitar Holmenkollbakken, un trampolín de saltos de esquí a las afueras de Oslo que hospedó los Juegos Olímpicos de Invierno de 1952, y tras varias remodelaciones todavía continúa en activo. La plataforma, y sobre todo sus colosales dimensiones, fueron quizás lo que más me gustó de este viaje.

Al llevar tanto tiempo despiertos, las últimas horas en Oslo se hicieron demasiado largas, y las consumimos dando paseos por la ciudad e intentando dormir en los bancos de la estación mientras esperábamos nuestro bús de vuelta. Lo de “intentando” es literal, porque dormir en las estaciones de Oslo está prohibido, así que cada vez que cerrábamos los ojos más de 20 segundos, los guardias de seguridad venían a despertarnos y amenazarnos con expulsarnos de la estación. Esto, cuando llevas más de 30 horas sin dormir, se convierte en una tortura.

El siguiente momento destacado tuvo lugar el sábado 3 de marzo, y se trata del concierto de Justice, mi grupo favorito de música electrónica, en Göteborg. El dúo francés no defraudó, fue un directo contundente y espectacular como todos esperábamos. Además Álvaro, Fer y yo fuimos los primeros en llegar al recinto por lo que, además de la correspondiente primera fila, también nos llevamos de recuerdo unas fotos con Xabier de Rosnay, el 50% de Justice.

El fin de semana siguiente al concierto hice uno de mis habituales viajes a Madrid para visitar a mi novia, y dado que el Deportivo jugaba en Guadalajara, era una buena ocasión para acudir al partido junto con los más de 2.000 deportivistas desplazados desde Coruña. Al final el resultado fue de 1 a 2 con goles de Bruno Gama y, cómo no, Riki.

Como anécdota, decir que unos días antes del partido recibí la llamada de Francisco Hermida de Cadena Ser de Coruña para hacerme preguntas sobre mi largo y peculiar viaje desde Suecia a Guadalajara. Podéis escuchar la entrevista en el siguiente reproductor a partir del minuto 11:50.

Al día siguiente de mi regreso a Suecia, recibí la visita de mi amigo Ramiro, que este año está de Erasmus en París. Le gustó mucho la ciudad, la universidad y la fiesta de Göteborg. Además, gracias a él y a su conjuntivitis desproporcionada fui por primera vez (y espero que última) a un hospital sueco.

Pocas novedades me restan ya por contar, así que lo haré en formato de lista breve:

  • El pasado 24 de marzo Chalmers acogió otra de sus legendarias FestUs con innumerables dancefloors y mucha diversión. La principal novedad respecto a las últimas es que, con motivo de la llegada de la primavera, la piscina se volvió a abrir al público, y por supuesto una vez más fue el escenario de nuestro fin de fiesta.
  • Una de mis asignaturas de este bimestre, Agile Development Processes, es impartida en Lindholmen, el campus de Chalmers y parque tecnológico que está situado al otro lado del río y a orillas del mísmo. Al principio no me agradaba demasiado la idea, ya que el trayecto entre ambos campus es de casi media hora, pero cada vez me gusta más ese lugar.
  • Por último os dejo algunas fotos del muelle de Göteborg. Las hice un domingo mientras paseaba por el puente que cruza el río, el cual por cierto descubrí que era levadizo en cuanto comenzaron a sonar sirenas y bajar barreras.
21 feb 2012

Expedición a Laponia

2 comentarios Erasmus, Personal

Entre el 9 y el 14 de este mes de febrero, once amigos y yo realizamos el que posiblemente será el viaje más recordado de nuestro Erasmus. El destino era Kiruna, la ciudad situada más al norte de Suecia y englobada dentro del Círculo Polar Ártico. Para desplazarse entre Göteborg y Kiruna hay que tomar tres trenes, y el tiempo estimado es de 22 horas por trayecto. Esto suponiendo que no haya ningún imprevisto; unos amigos nuestros que fueron unos días antes que nosotros tuvieron un “pequeño” retraso de 14 horas, debido a las malas condiciones de aquellos días (una gran nevada a -42º). En nuestro viaje, tanto el tren como la climatología se portaron bastante bien, y entre películas, risas y alguna cabezadita nocturna, las 22 horas no se hicieron tan pesadas como cabría esperar.

Kiruna nos recibió cubierta de un enorme manto de nieve, y aunque todavía eran las cuatro de la tarde, ya era noche cerrada. Fuimos al centro de la pequeña ciudad para comer algo y a continuación quedamos con los criadores de perros para la primera aventura: trineos de huskies. Tras llevarnos en furgoneta a sus casas, ya muy lejos de la población, nos repartimos en varios grupos y nos cubrimos con incontables capas de ropa. En cada trineo de 14 perros, íbamos cinco “paquetes” sentados y el guía, que iba de pie atrás, desde donde dirigía a los perros diciéndoles “izquierda” y “derecha” en sueco. Aunque al final ya nos acostumbramos e íbamos más confiados, al principio nos impresionó la velocidad y la fuerza con la que tiran los perros, además de la sensación de inestabilidad en las curvas cerradas y los baches de hielo. En la mitad del trayecto, nuestro guía hizo una parada en una tienda de campaña sami en la que nos preparó una sopa de pescado y un té, mientras nos contaba su historia y el porqué de vivir en un lugar tan remoto. No era mi cena favorita, pero cualquier sopa caliente se agradece con tan bajas temperaturas.

Esa noche, tras establecernos en nuestra acogedora cabaña y deshacer las maletas, fuimos a la sauna. Estaba situada sobre un lago congelado (con una capa de hielo de más de 1m de espesor), y en el interior de la sauna había una trampilla en forma de foso para bañarse en las gélidas aguas de dicho lago. Estuvimos varias horas jugando a pasar del calor de la sauna al agua helada y saliendo a revolcarnos por la nieve en bañador. Sí, suena un tanto masoca, pero era divertido.

El día siguiente estaba destinado a ser de descanso, ya que no teníamos ninguna actividad programada. Nos planteamos cruzar hasta Noruega para ver los fiordos del norte, pero la predicción meteorológica no estaba de nuestra parte, así que decidimos dejarlo para otra ocasión. Finalmente utilizamos ese el día para hacer cosas típicas de Laponia, como practicar esquí de fondo sobre el inmenso lago congelado, comer kebabs de carne de reno o pescar haciendo un agujero en el hielo con una especie de sacacorchos gigante. Pero lo más destacable de ese día fue sin duda la noche. El cielo estaba bastante menos nublado que el primer día, así que hicimos una hoguera sobre el lago y nos quedamos mirando al cielo con la esperanza de que asomase nuestra gran esperada aurora boreal. Tras un rato pasando frío y perdiendo la esperanza, comenzaron a elevarse sobre el horizonte algunas luces, muy lentamente. Ya no sabíamos si eran principios de una aurora, luces de la ciudad de Kiruna o directamente nuestra imaginación, pero poco a poco y a medida que se elevaban vimos que era cierto, ¡era una aurora boreal! Ver ese espectáculo en el cielo, al lado de una hoguera y en medio de una enorme explanada de hielo, hace que te sientas una parte diminuta de este universo infinito.

El tercer y último día antes de irnos comenzó con un duro madrugón tras la fiesta del día anterior (¡había que celebrar la aurora, eso no se ve todos los días!). El motivo era que había llegado nuestro tour en motos de nieve, concretamente un recorrido de casi 40km en el que visitábamos también un hotel construido completamente con hielo y nieve, así como su correspondiente bar. Conducir a casi 100 km/h sobre nieve es una experiencia increíble, aunque también te hace ser consciente de que esas motos no son un juguete, volcar es mucho más fácil de lo que parece y además giran muy poco, por lo que hay que tumbar bastante en las curvas. De hecho en nuestro grupo tuvimos un pequeño percance cuando Lucía se lastimó la espalda en un salto, pero finalmente sólo quedó en un susto y un par de días de reposo. Esa noche, la última en Laponia, también hicimos una buena fiesta en la cabaña para despedirnos de ese paraje único en el que posiblemente nunca más íbamos a estar.

A la mañana siguiente visitamos la ciudad de Kiruna, en la que destaca su peculiar iglesia de madera, e hicimos un poco el tiempo mientras esperábamos el tren de regreso. Veintidós horas más tarde estábamos de vuelta en Göteborg, rodeados de edificios y asfalto, aunque con grandes recuerdos imborrables de nuestra aventura en Laponia.

09 feb 2012

Viaje a Estocolmo

Un comentario Erasmus, Personal

A pesar de visitarla a -17º C, Estocolmo es sin ninguna duda una de las ciudades más bonitas en las que he estado. Es uno de esos viajes que sé que siempre recordaré.

28 ene 2012

Göteborg, Vol. VI

Sin comentarios Erasmus, Personal

Tras las fiestas navideñas ya estoy de vuelta en Göteborg para el segundo asalto del Erasmus, y al fin llegó también la nieve a la ciudad. Ya se nota que estamos en un país escandinavo.

Los primeros días del segundo semestre, mientras esperábamos a que comenzasen de nuevo las clases, unos amigos y yo hicimos un pequeño viaje a Copenhague. La capital danesa es una ciudad muy interesante, bonita y repleta de historia, desde la época vikinga hasta la capital económica que es hoy en día, pasando por los años de ocupación Nazi. La mayor parte de la ciudad la vimos acompañados de un guía en un tour gratuito y por cierto, totalmente recomendable. A lo largo de los dos días que estuvimos en Copenhague visitamos el Ayuntamiento, la casa del fundador de Carlsberg, el canal, el cambio de guardia de la Casa Real Danesa, la Iglesia de Mármol, la Sirenita, la Ópera y el Castillo de Rosenborg, entre muchos otros edificios y monumentos.

La Sirenita de Copenhague

La Sirenita de Copenhague

Castillo de Rosenborg

Castillo de Rosenborg

Un dato curioso sobre la famosa Ópera House es que, este edificio cuya construcción costó alrededor de 400 millones de euros (debido en parte a que sus paredes son móviles para adaptarse a la acústica deseada), fue un regalo para Copenhague por parte de su ciudadano más rico: Arnold Peter Møller, quien es propietario de un grupo empresarial en el que destaca el transporte marítimo y la industria energética. Esto, que para nosotros puede sonar muy extraño, es en Dinamarca algo bastante habitual; la Sirenita fue donada a la ciudad por el fundador de Carlsberg, Carl Jacobsen, mientras que el creador de Lego, Ole Kirk Christiansen, regaló un aeropuerto internacional a su ciudad. Se dice que las personas que viven en Copenhague sienten la necesidad de devolverle a la ciudad todo lo bueno que ésta les ha dado a ellos, y de ahí surgen este tipo de iniciativas.

Ópera de Copenhague

Ópera de Copenhague

Otra parada de nuestro viaje fue Christiania, la “ciudad libre” y autogobernada que existe dentro de Copenhague desde 1970 y en la que viven alrededor de 850 personas. En Christiania está permitida la venta y el consumo de drogas blandas, y además cuentan con sus propias leyes entre las que destacan la prohibición de correr (argumentan que puede causar desconcierto) y hacer fotos. Por último, y como punto más controvertido, sus ciudadanos no pagan impuestos. Al salir de Christiania podemos leer un cartel que reza “You’re now entering the EU”, ya que no se consideran parte de la Unión Europea.

Al día siguiente por la mañana volvimos a Suecia, pero hicimos una parada de un día en la ciudad de Malmö. Cabe destacar que Copenhague y Malmö están unidas por el Puente de Oresund, que con sus casi ocho kilómetros es el puente combinado (tren y carretera) más largo de Europa. Esa distancia es tan sólo la mitad de la que separa ambas ciudades, el resto del tramo se cubre mediante la isla artificial de Peberholm y un túnel de tres kilómetros y medio. Es curioso que dicho puente, a pesar de unir Dinamarca con Suecia, es de construcción española. En Malmö, además del propio puente, vimos la Catedral de St. Pauli y el Turning Torso (un rascacielos residencial diseñado por Santiago Calatrava).

Puente de Oresund

Puente de Oresund

Otra de las novedades de este bimestre, al menos para mí, es el bandy. El bandy es un deporte de invierno muy similar al hockey sobre hielo y Göteborg cuenta con un equipo de alto nivel, el GAIS Bandy. Además, durante algunos días su pista al aire libre puede ser usada por todo el mundo para patinar y jugar, así que algunos Erasmus fuimos hasta allí el pasado viernes. Echamos un largo partido del bandy y, entre caídas, risas y alguna que otra lesión leve, también se vieron jugadas bonitas.

22 ene 2012

Los últimos proletarios del fútbol

Sin comentarios Erasmus, Fútbol

Los últimos proletarios del fútbol es un excelente documental que repasa la mejor época del IFK Göteborg. Durante los años 80, la humilde camiseta blanquiazul se paseó por los mejores estadios de Europa, y lo de “humilde” no es un decir. Por aquel entonces, los jugadores del IFK no eran profesionales, sino que compaginaban sus trabajos diarios con los entrenamientos y partidos, teniendo así una plantilla formada por cocineros, bomberos o fontaneros. Yo, que siempre protesto por las desigualdades económicas del fútbol moderno, también reconozco que por aquel entonces existía un factor que lo suplía y que hoy en día escasea. No sé si su nombre es “orgullo”, “sentimiento por la camiseta” o simplemente “huevos”, pero durante aquellos años, equipos modestos como el IFK Göteborg o el Steaua de Bucarest le plantaban cara a los grandes en las competiciones europeas.

El reportaje hace especial mención al partido disputado entre el IFK Göteborg y el F.C. Barcelona correspondiente a nada menos que la semifinal de la Copa de Europa de 1986. El IFK recibía en Ullevi a uno de los equipos más ricos y temidos de Europa, y mientras ellos miraban a los españoles con una mezcla de temor y respeto, en Barcelona ya daban la eliminatoria por ganada. Sin embargo, aquella gloriosa noche, los cocineros y bomberos de Göteborg le endosaron un 3-0 al todopoderoso Barça.

En contra de todo pronóstico, la historia no tuvo un final feliz para el equipo sueco. En el partido de vuelta, y gracias a un fantástico hat-trick de Pichi Alonso, el Barça logró el empate. A continuación, la tanda de penaltis daría el pase a la final al equipo catalán para desgracia del IFK. No pudo ser, el sueño europeo de aquellos proletarios había llegado a su fin en un agónico partido.

Dicen que la vida siempre da una segunda oportunidad, y aunque no tiene el mismo sabor que la codiciada Copa de Europa, en la temporada siguiente (1986-87) el IFK Göteborg logró llevarse la segunda Copa de la UEFA a su vitrina, algo que incluso a día de hoy muy pocos equipos han conseguido.

05 dic 2011

Your way to a sustainable future

Sin comentarios Erasmus, Personal

Os dejo un vídeo promocional de Chalmers University of Technology titulado “Your way to a sustainable future”, que fue grabado durante el “Welcome Day” de este curso. Aparezco en una escena cuando Karin Markides, la presidenta de la universidad, se acerca a nuestro phader group para preguntarnos si nos gusta el recibimiento.

Por cierto, mientras escribo esto está cayendo la primera nevada del año :)