Es cierto que en Suecia casi todo el mundo tiene un inglés perfecto, pero aún así en muchos ámbitos del día a día tienes que lidiar con el sueco. Es por eso que, siempre que hago la compra y quiero curiosear nuevos productos, saco el móvil del bolsillo y utilizo el traductor de Google. Esta bolsa, que a simple vista contiene patatas fritas y trocitos de carne, no es tan inofensiva como parece.















Comentarios