Personal

13 nov 2013

Nike Air Pegasus 83 LTR

Sin comentarios Personal, Ropa y zapatillas

Nuevo par de Nike en mi armario, fruto de un reciente viaje a Londres. Conseguí salir del Nike Store de Covent Garden con las manos vacías, pero en el de Regent Street no me contuve.

14 nov 2012

Mi nuevo portátil: MacBook Pro

4 comentarios Hardware, Informática, Personal

Después de tres felices años con un HP DV3, me he visto obligado a renovar mi portátil. Últimamente era muy difícil trabajar con él, cuando estaba sometido a “altas” cargas, como por ejemplo un uso intensivo de Photoshop o la ejecución de varios programas simultáneos en una máquina virtual, se apagaba solo debido a la alarma por temperatura. Sin embargo, más allá de eso, no tengo ninguna queja del HP DV3, incluso he de decir que con tres años ya cumplidos, su batería alcanza más de tres horas y media.

Sin embargo en este nuevo portátil he vuelto a la marca de la manzana, en parte para no variar mi ciclo (hasta ahora HP 2005, Mac 2007, HP 2009, Mac 2012) y también porque no me gusta casarme con ninguna marca ni sistema operativo, a todos les encuentro ventajas e inconvenientes. En este caso me he decantado por Mac debido a su aprovechamiento del hardware, su eficiencia en software de sonido, su cuidado diseño (eso también se valora, y por consecuencia se paga) y por último para completar el ciclo con iPad y iPhone.

El modelo en concreto es un MacBook Pro de 13″, con un procesador Intel Core i5 a 2,5 GHz, disco de 500 Gb y 16 Gb de RAM DDR3 a 1600 MHz (a pesar de que Apple asegura que sólo admite 8 Gb de memoria, supongo que para vender los nuevos portátiles con pantalla de retina). Como veis, los admite y los reconoce.

Por último y como curiosidad, me gustaría citar el comentario que hizo mi amigo Pablo en la entrada que publiqué hace tres años después de adquirir el HP DV3.

4 Gb de memoria deben ser suficientes para cualquiera.

Es cierto que a día de hoy, 4 Gb es todavía una cantidad de memoria muy aceptable, pero me resulta gracioso leerlo cuando esta misma tarde he estado en su casa instalando dos módulos que suman 16 Gb. Seguramente dentro de otros tres años la frase ya carezca de sentido.

10 oct 2012

Españoles en el mundo: Göteborg

Sin comentarios Erasmus, Personal

Cuántos buenos recuerdos al ver el último episodio de Españoles en el mundo.

06 ago 2012

Envolter, mi nuevo proyecto

Sin comentarios Informática, Internet, Personal

Los que me conocéis ya sabéis que no hay nada que me guste más que crear un proyecto y ver como crece. Pues bien, hoy lanzo uno que probablemente englobe todos los sucesivos, ya que se trata de un proyecto empresarial sobre software, aplicaciones móviles y el mundo web en general. Debido a algunos principios fundamentales de mi profesión, como la reutilización de código, no me gusta duplicar información, así que simplemente citaré el texto de nuestro about para explicaros un poco quiénes somos y qué hacemos en Envolter.

¿Quiénes somos?

Somos un equipo formado por jóvenes y entusiastas desarrolladores y diseñadores que trabajan duro para lograr su principal objetivo: construir software de gran calidad. Cada miembro de nuestro equipo es un experto en su área, como una pieza en un motor. Trabajamos juntos y cooperamos diariamente para componer un motor de alto rendimiento llamado Envolter.

¿Qué hacemos?

Diseñamos y desarrollamos diversos tipos de software para nuestros clientes. Aquí puedes ver cuáles son nuestros productos y servicios. Además de desarrollar para nuestros clientes, también creamos nuestros propios proyectos con el fin de investigar, adquirir conocimientos sobre nuevas tecnologías y lanzar productos innovadores.

Os animo a que entréis en envolter.com (inglés) o envolter.es para conocer un poco mejor lo que hacemos. Si os apetece, también podéis seguirnos mediante Twitter, Facebook o Google+.

28 jun 2012

Colorín colorado, este Erasmus se ha acabado

4 comentarios Erasmus, Música, Personal

Como dice el título de esta entrada, mi Erasmus ya ha finalizado, y el tramo final fue de todo menos relajado. Después del fin de los exámenes, nos quedamos unos cuantos días más en Göteborg para despedirnos como es debido, es decir, con varios días de fiesta. Durante nuestro último fin de semana en la ciudad se celebró el festival Summerburst, en el que estuvieron presentes grandes nombres de la electrónica como Deadmau5, Calvin Harris, Avicii, 2ManyDJs o Axwell, entre muchos otros. No sólo fuimos al festival, sino que además trabajé como fotógrafo para el blog Tanaka Music, teniendo así acceso al foso del escenario, a las zonas VIP y a varias áreas privilegiadas gracias al pase de prensa. Fueron dos días de diversión y también de trabajo gratificante, sobre todo por el hecho de poder ver en directo –y por si fuese poco, desde el foso- a Deadmau5, uno de mis grandes favoritos. Éstas son algunas de las fotos que hice durante el festival.

Tras un par de días viviendo de okupa junto con Roi y Fer en la habitación de este último, Roi y yo abandonamos la habitación patera para comenzar nuestra vuelta a casa. No sería un viaje en avión como cabría esperar, sino algo mucho más lento y progresivo: un interrail en el que descenderíamos por la geografía Europea parando en varias ciudades, en algunas para hacer turismo y en otras para visitar a amigos que también estaban de Erasmus.

El primer trayecto de nuestro interrail fue Göteborg-Berlín. Como curiosidad, decir que el tramo que une Dinamarca con Alemania fue una sorpresa para nosotros. El revisor nos despertó y nos pidió que nos bajásemos del tren, ante lo que nosotros le preguntamos muy sorprendidos cuál era el motivo. Su respuesta fue “os tenéis que bajar por protocolos de seguridad, estamos dentro de un barco”. En ese momento miramos por la ventanilla y nos frotamos los ojos; el tren estaba dentro de una enorme bodega de un barco, y a nuestro lado había decenas de camiones y coches estacionados. Cogimos el montacargas, subimos a la cubierta y, efectivamente, estábamos navegando en un enorme ferri rumbo a Alemania.

Una vez en Berlín, la ciudad nos impresionó de gran manera. No sólo por sus monumentos y calles bonitas, algo habitual en cualquier capital europea, sino porque en Berlín, en lugar de aire, se respira historia. La ciudad guarda recuerdos y marcas de toda su existencia, desde que fue nombrada capital de Brandemburgo hasta las desmedidas torturas sufridas por sus ciudadanos en la segunda mitad del siglo XX, pasando también por la etapa del reino de Prusia. Respecto al S.XX, llama la atención cómo la ciudad fue castigada en un periodo tan corto por dos extremos políticos en teoría tan distantes.

Tras pasar tres días en la capital alemana nos dirigimos a Wroclaw, la ciudad polaca en la que estudia mi amigo Manu. Al llegar fuimos sorprendidos por una moderna estación de ferrocarriles que había sido estrenada tan sólo dos días antes, y de la que Manu ni siquiera tenía constancia. Esto se debe a que Wroclaw es una de las sedes de la Eurocopa, lo que también propició que el ambiente durante ese fin de semana fuese increíble. Además de disfrutar de comida y bebida muy barata (algo desconocido para nosotros en Suecia) y de la noche polaca, tuvimos la oportunidad de vivir el Polonia-Grecia en la fan-zone de la UEFA situada en la plaza mayor de la ciudad.

La siguiente parada puede considerarse una visita exprés, ya que conocimos la ciudad de Praga en tan sólo una mañana siguiendo el recorrido indicado por la oficina de turismo local. A pesar de que puede parecer muy poco tiempo, nos fuimos con la sensación de haber visto todo lo necesario (o al menos lo imprescindible) de la capital checa. La elevada catedral, la ciudad vieja con sus iglesias y torres, y las vistas de los puentes que cruzan el río Moldava, son algo digno de ver. Es sin duda una ciudad de visita obligada.

Dejando atrás Praga, seguimos bajando por el mapa europeo para llegar a Bolonia, el hogar actual de Roberto. Bolonia es una ciudad relativamente pequeña y sobre todo muy tranquila, en la que nosotros disfrutamos de pequeños placeres como pasear en bici por las carreteras de su casco medieval, atiborrarnos de pasta y helado, visitar su antiquísima universidad (fundada en 1088) o pasar bajo Garisenda y Asinelli, sus dos famosas torres inclinadas. Roberto no sólo hizo de guía durante el día, sino que también nos enseñó la noche de los Erasmus boloñeses, que nos dejó un gran sabor de boca.

La parada final de nuestra aventura de más de 3.000 km en tren fue Milán, la ciudad de la moda, donde Pablo y Miguel nos recibieron, acompañaron y proporcionaron un techo. Lo que yo había oído sobre esta ciudad italiana antes de llegar no era demasiado positivo, y posiblemente fuese por ello por lo que me llevé una agradable sorpresa. Además de los escaparates y coches de lujo que sí me esperaba, la ciudad tiene muchos rincones que ver. Los que más me gustaron fueron la Plaza del Duomo y la Galería de Víctor Manuel II, y por el contrario la decepción fue San Siro, uno de los mayores estadios europeos cuyos vestuarios y museos bien podrían ser de un equipo de Segunda B. Aún así, la presencia del descomunal estadio y sus grandes torres hacen que la visita merezca la pena.

El vuelo de Milán a Santiago (el billete de interrail no puede ser utilizado en trenes que circulen por tu propio país) no sólo significó el final de este viaje, sino que también puso punto y final a mis inolvidables diez meses de Erasmus. Al aterrizar en Santiago, y bajo el recibimiento de la lluvia gallega, encendí el móvil y recibí un email de Chalmers, mi universidad sueca. Se trataba de la última nota que me faltaba por conocer, y también la que decidiría si había aprobado todas las asignaturas o si por el contrario tenía que volver a Göteborg a finales de agosto para realizar un examen de recuperación. La matrícula de honor en Network Security no sólo era la primera de toda mi carrera (más vale tarde que nunca), sino que además representaba una forma inmejorable de cerrar un ciclo de mi vida.

31 may 2012

Hemos vuelto

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Hace poco más de un año, durante la noche en la que el Deportivo pasó a ser un equipo de Segunda división, escribí un post titulado A Segunda, sí, pero volveremos. El de hoy es una respuesta en forma de reflexión a mis dudas y comentarios de aquella noche del 21 de mayo de 2011.

La estrategia austera que estaba llevando el Dépor estos últimos años pasaba por mantenerse en Primera, y no creo que podamos mantener ese ritmo de devolución de deuda estando en Segunda. Es posible que el primer año en la categoría de plata sea factible (principalmente por la cantidad que obtengamos del seguro de descenso), pero si tardamos más de una temporada o dos en regresar a Primera, estaremos en una situación muy complicada. Confío en el buen criterio de nuestro presidente Lendoiro para gestionar la situación; muchos lo critican sin parar, pero todos los milagros y títulos que han sucedido en estas 20 temporadas en Primera no existirían de no haber sido por él.

Y no me equivocaba al confiar en Augusto. A su más puro estilo, hizo una apuesta muy arriesgada y totalmente opuesta a lo que suelen hacer los clubes ante un descenso. El Dépor, que de por sí tenía una situación económica peligrosa, conservó sus mejores jugadores en lugar de (mal)venderlos para conseguir efectivo de forma rápida. Jugadores por los que se podían haber ganado grandes cantidades, como Aranzubia, Colotto o Guardado, no fueron vendidos pese a las abundantes ofertas existentes. Lendoiro consideraba que esos jugadores serían piezas clave para el regreso a Primera y que venderlos sería pan para hoy y hambre para mañana. El éxito de esta decisión es indiscutible, de hecho creo que ni él mismo era consciente de hasta qué punto estos jugadores iban a ser decisivos.

Hay dos (jugadores) en concreto que bajo ningún concepto merecen jugar en Segunda División; sus nombres son Daniel Aranzubia y Juan Carlos Valerón. Es un pecado que el “Flaco” vaya a jugar su última temporada en la categoría de plata. Ojalá que el destino sea justo y el de Arguineguín cuelgue las botas devolviendo el equipo a Primera, y lo digo pensando en él más que en el Dépor.

El destino fue justo. El “Flaco” no sólo puede dormir tranquilo pensando que nos ha devuelto a Primera, sino que además nos va a regalar a todos (no sólo a los deportivistas) una temporada más en la que repartirá Magia por todos los estadios de la máxima categoría española. Por su parte, Dani Aranzubia, se quedó en el Deportivo rechazando ofertas de Primera y del extranjero, y durante esta temporada sus guantes han salvado incontables puntos para el ascenso. Se quede o se vaya este verano, puede hacerlo con la cabeza bien alta y con el cariño de Coruña en su maleta, igual que su compañero Andrés Guardado.

También debo recordar que en la gran mayoría de los partidos en casa estábamos los 12.000 de siempre en Riazor. Precisamente es por ello que este descenso tal vez venga bien a una ciudad que hasta el último momento no supo apreciar lo que es tener un equipo en Primera. Me gustaría que todo el deportivismo que ha habido en la ciudad en la recta final de la Liga esté también presente el año que viene; es la única forma de devolver al Dépor a Primera. Sería muy bonito que el número de socios aumentase pese al descenso, como ocurrió por ejemplo en el caso del Atlético de Madrid, ahí es donde se demuestra cuáles son las verdaderas hinchadas.

¡Vaya si vino bien! Los 12.000 de siempre nos convertimos en 28.000 espectadores de asistencia media (más que 10 estadios de Primera y el triple que cualquier otro estadio de Segunda), y el número de socios creció desde los 20.000 hasta rozar los 26.000. Desde que el Deportivo dejó de disputar la Champions League, muchos aficionados habían dejado de ir al estadio progresivamente hasta alcanzar una entrada ridícula. El descenso puso muchos pies en el suelo y devolvió la gente a la realidad: somos el Dépor, los años gloriosos ya han terminado, tenemos que apreciar lo que hay y empujar al equipo para que vuelvan los buenos tiempos, no abandonarlo para ver al Madrid o al Barça desde el sofá de casa.

También debo añadir que, aunque el objetivo era única y exclusivamente el ascenso, no sólo hemos conseguido eso, sino que además lo hemos hecho bien. Somos Campeones de la Segunda División, un título que nunca habíamos logrado desde que esta categoría está unificada a nivel nacional (habíamos sido campeones del grupo Norte). También hemos batido el record de victorias en esta división (28) y hemos igualado la marca histórica de puntos (88), todo ello a falta de un partido. Además otro de los alicientes de esta temporada era el rencuentro con el eterno rival, frente al que logramos ambas victorias, tanto en Riazor como en Balaidos.

En el terreno personal me ha dado mucha pena vivir esta temporada tan especial desde la distancia debido a mi Erasmus. Aun así ello no me ha impedido asistir a varios partidos (Celta, Xerez y Murcia como local, Guadalajara y Celta como visitante).

En resumidas cuentas, la pesadilla de Segunda tuvo un final feliz. Disfrutemos de ello y sobre todo no dejemos que la historia se repita. Forza Dépor.

20 may 2012

Derbi en Vigo y último tramo Erasmus

4 comentarios Erasmus, Fútbol, Personal

¿Dónde nos habíamos quedado? Ah, sí, escribí el último post sobre mi Erasmus durante el descanso de Semana Santa. Pues bien, el fin de semana siguiente tuvo lugar el segundo derbi de la temporada, y al igual que en el primero, Miguel y yo no nos lo queríamos perder a pesar de estar de Erasmus, así que hasta allí fuimos junto con la Peña Rebumbio. El hecho de estar primeros y segundos en la clasificación, sumado a la dificultad para conseguir entradas y que para nosotros se trataba del primer derbi que vivíamos en la ciudad rival, hizo que viviésemos los días previos con muchas ganas y expectación.

Al final llegó el gran día y el consecuente madrugón, dado que el partido era a las 12 de la mañana (gracias LFP). Fuimos a Vigo en coches particulares, aparcamos en un parking público y nos dirigimos a Lonaidos Balaidos con tiempo de sobra. Vivimos algún que otro momento de tensión cuando nos vimos envueltos en una carga policial contra los ultras del Celta, que estaban tirando botellas de cerveza contra la Policía y contra su propia afición (WTF?). La buena noticia es que éstos fueron los únicos incidentes que hubo a lo largo de todo el día. En pocos minutos llegamos a la zona de la afición deportivista y aquello ya era como estar en casa, ambientazo con más de 4.000 hinchas blanquiazules en el estadio del eterno rival.

El partido no pudo ser más emocionante. El Deportivo se adelantó en los primeros minutos por medio de Riki, y llegó a ponerse con un 0-2 a su favor. Sin embargo, los vigueses lograron el empate hacia el final del partido, y ya en el tiempo de descuento Borja nos daba la victoria final con el 2-3 final. Apoteósico en el campo e indescriptible en la grada. Sin duda, un partido para recordar.

Al día siguiente del partido volé de vuelta hasta Göteborg para enfilar los últimos meses de Erasmus. Este tramo final está siendo bastante más relajado que los anteriores en cuanto a fiestas. Lo más destacable hasta el momento ha sido la visita de mi amigo Pablo y la última FestU, que fue la más grande de todas, incluyendo piscina, castillos hinchables y toro mecánico.

Pero eso no es todo; el mismo día de la FestU se celebró el Cortège, un desfile de carrozas por toda la ciudad a cargo de los alumnos de Chalmers. El Cortège se celebra desde 1909 y cada año reúne a cientos de miles de personas entorno a las principales calles de Göteborg (más de 250.000 en la edición de este año). Las carrozas se construyen desde semanas antes en un recinto acotado dentro del aparcamiento de la universidad, y durante ese tiempo los participantes tienen cerveza ilimitada gratis. Los miembros del Cortège llevan además unas batas blancas que les identifican como tal, por lo que durante las semanas previas al gran día, el campus y las clases están llenas de batas de laboratorio con el logo del Cortège a la espalda. Los artilugios que construyen son de todo tipo, desde arañas a vapor hasta carrozas satíricas, pasando por retretes motorizados o kayaks con ruedas.

Hace poco más de una semana pasé por Londres para hacerles una visita relámpago a mi hermano y su mujer. Fueron simplemente unas cuantas horas, pero suficientes como para hacer un plan envidiable: visitar el Mercedes Benz World, un enorme museo sobre mi marca favorita de coches, situado junto al antiguo circuito de Brooklands. Allí pudimos ver grandes joyas del automovilismo, tanto antiguas (Mercedes-Benz 300 SL) como modernas (Mercedes-Benz C 63 AMG Coupé Black SeriesSLR McLaren o SLS AMG). Pero sin duda, el coche que más me impresionó fue el monstruoso Mercedes-Benz CLK GTR Roadster y sus 720cv de potencia.

Durante ese día en UK recogí también mi última compra tecnológica, un iPad que le encargué a mi hermano aprovechando un viaje a Nueva York (casi 100€ de ahorro respecto a España). La verdad es que me está resultando muy cómodo y útil, tanto para navegar por internet como para leer apuntes en PDF, además claro está de utilizarlo para jugar e incluso para pinchar.

Por último, y continuando con mi trayectoria ascendente en apariciones mediáticas (:P), La Opinión de A Coruña me ha incluido en un reportaje sobre el 25 aniversario del programa Erasmus, aunque tan sólo aparecen un par de frases y una foto, tanto en la edición impresa como en la online.

Mi Erasmus ya está llegando a su fin, tan sólo resta la última semana de exámenes y unos días extra que utilizaré para hacer las maletas de vuelta y, tristemente, acudir a despedidas sociales. Todavía no tengo muy claro cómo volveré a España, pero todo apunta a que Roi y yo haremos un viaje descendiendo por Europa y realizando varias escalas para conocer sitios nuevos y visitar a algunos amigos. Un Erasmus como éste necesita una despedida a la altura :)