Aquí estoy de nuevo para haceros un pequeño resumen de lo ocurrido durante este último mes en Göteborg, aunque tampoco es que haya sido uno de los más activos.
Para empezar ya he tenido mi primer examen en Chalmers y, aunque parezca un tema trivial, aquí los exámenes son bastante curiosos. La primera diferencia con España, o al menos con mi facultad en la Universidad de La Coruña es que no escribes tu nombre en las hojas del examen, sino un código anónimo. De esta forma la corrección del examen es completamente anónima, ya que los profesores no saben a quién pertenece (esto tampoco es que me apasione porque me quedo sin los puntos extra de “pobre, éste es un Erasmus, vamos a ayudarle un poco…”). Otra curiosidad es que durante el examen puedes comer (mucha gente se lleva su tuper con cuchillo y tenedor) o incluso dormir un rato. Además el examen no está vigilado por el profesor(es) de la asignatura, sino por unos señores cuya profesión es “vigilante de exámenes”. El profesor tan sólo se pasa un par de veces por el aula por si alguien tiene alguna duda.
Dejemos el tema académico para entrar en uno mucho más apasionante: crucero de estudiantes durante tres días. El puerto de partida y de regreso era Estocolmo, así que tanto a la ida como a la vuelta tuvimos que hacer en tren el trayecto de cinco horas que separa Göteborg de la capital sueca. Lo poco que vi de Estocolmo me encantó, espero volver un fin de semana con calma para verlo bien. El crucero hizo la ruta Estocolmo – Tallin (con parada de 7 horas) – Estocolmo, y como os digo estaba repleto con 2.000 estudiantes de todo el país. Esto sumado a las discotecas del interior del barco, la piscina, dos saunas y un supermercado que vendía alcohol a precio de Estonia causó una fiesta descontrolada con muchas anécdotas que no puedo escribir aquí si no quiero que sus protagonistas me amenacen de muerte. El resumen es que nos lo pasamos muy bien


El camarote de la fiesta
La verdad es que el atractivo de este viaje era el crucero y la fiesta, no es que tuviésemos un especial interés por Tallin. Sin embargo la capital estonia nos sorprendió de gran manera, sobre todo su espectacular centro medieval (Ciudad Antigua de Tallin) que hace que se considere como la ciudad medieval mejor conservada del norte de Europa según la UNESCO. Además Roi y yo comimos en una posada medieval en la que, tanto la comida como las camareras y la ambientación parecían llevarnos a la época de Juego de Tronos. Yo tomé cordero con lentejas y una salsa extraña pero rica, acompañado de una jarra de cerveza negra con miel.
A los pocos días de regresar del viaje y que empezase el nuevo bimestre, tuvo lugar la tercera FestU, que es la correspondiente a Halloween. A pocas horas del comienzo nosotros todavía no teníamos nuestros disfraces (nada nuevo bajo el sol), así que fuimos a la única juguetería abierta que quedaba en todo Göteborg y buscamos alguna tontería barata y mínimamente graciosa. Al final nos decantamos por ir disfrazados en alusión al vídeo friki del Techno Viking, comprándonos gorros de vikingo y espadas láser de Star Wars para darle el toque ‘techno’.


(Gracias por taparme Adri)
Hay que mencionar que durante la preparty de la FestU hicimos una queimada (leyendo el conjuro y todo) en la cocina de Roi para cumplir con la tradición gallega de Halloween. Sé que tiene delito, pero es gracioso que la primera queimada que haya visto en directo (o al menos que yo recuerde) sea en Suecia…
Comencemos con la ronda de pequeñas curiosidades:
- Hace unas semanas participamos en el Beer Pong Tournament de Göteborg. Me hizo ilusión principalmente porque conocí este juego en una de mis series favoritas, Greek.
- El otro día el mexicano de mi cocina me preguntó “¿Cómo quedó el Dépor la última jornada? Es que no lo he podido ver y el otro día te vi con la camiseta puesta”. Resulta que ve todos los partidos del Dépor por internet desde que Guardado está en nuestro club. Me dejó asombrado.
- Mi hermano me ha enviado la mesa de mezclas, así que junto con los altavoces que he comprado aquí ya tengo el kit perfecto para pinchar en las fiestas grandes. La próxima será la celebración (oficial) del cumpleaños de Roi.

- Una de las cosas que más me han llamado la atención desde que llegué es el agua del grifo; no sabe a cal, ni a tuberías, ni a cloro ni a nada (como debe ser). Resulta que se han hecho varios estudios sobre el agua del grifo en Suecia y es incluso de mejor calidad que muchas marcas de agua embotellada.
Por último, pero no menos importante, os informo de que el próximo fin de semana haré un viaje a casa para visitar a la familia y ver en Riazor el primer Dépor-Celta tras cinco años sin derbi; estoy seguro de que tantos kilómetros merecerán la pena. A la vuelta pasaré por Madrid y me quedaré unos días allí, ya que tengo pendiente una visita especial.

































































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